sábado, 7 de enero de 2017

Bahía de Acapulco (México)

Entre el Sol y el océano, Acapulco, la "Perla del Pacífico", exhibe el panorama de su profunda bahía engastada en un joyero de montañas. La unión de la vegetación, de la arena y de las aguas  oceánicas hacen de Acapulco un lugar de excepcional belleza y originalidad en la costa mexicana del Pacífico.

Bahía de Acapulco
La bahía, circundada de montañas, se abre al oleaje del Pacífico; en sus
peñascos rompen las olas espumantes, mientras la marea festonea
las playas de este privilegiado enclave turístico.
Su formación se remonta a finales del Terciario, debido al hundimiento en las aguas de la Sierra Madre Occidental bajo el empuje de movimientos tectónicos. Los antiguos valles y los abarrancamientos continentales constituyen hoy el litoral festoneado que se extiende a lo largo de 20 km, entre las playas arenosas de Pie de la Cuesta, al oeste, y del Revolcadero, al este, bordeada cada una por un manglar y por una laguna. Los desniveles son espectaculares: la montaña surge junto a la costa, trepando hasta mil metros, a tres kilómetros de las playas. La tierra firme responde a los desniveles marinos, que se hunden hasta 5000 m en la fosa del Pacífico.

En el centro, sobre las primeras laderas, se escalona todo un conglomerado urbano con inmuebles apretados en primer término y un fondo de casuchas. por encima y a cada lado se elevan las laderas rocosas desnudas o recubiertas de una vegetación seca y rala. Debajo, la humedad marina mantiene una vegetación tropical: jardines, mansiones y piscinas alternan con el verdor de las plantas a los lados de la bahía, y con las manchas blancas de los grandes hoteles.

Así se dibuja el amplio anfiteatro de la bahía de Acapulco, precedida de la isla de La Roqueta. Esta maravilla natural se ha convertido en emporio del turismo. Una atracción peculiar es el salto de los clavadistas: estos famosos nadadores cada noche se arrojan desde 20 m de altura entre las verticales paredes rocosas de la caleta de La Quebrada, separadas en la base por menos de 5 m. Playas como Puerto Marqués conservan todavía la belleza salvaje del escenario primitivo.

lunes, 2 de enero de 2017

Parque nacional de Acadia (EE.UU)

El parque nacional de Acadia está situado en la costa atlántica al noreste de los Estados Unidos, en el estado de Maine. Creado en 1919 con una superficie de 170 km2 aproximadamente, comprende la punta sur de la península de Schoodic (al este), la Isle au Haut (al sureste), y gran parte (más del 40%) de la isla Mount Desert.

Su nombre se debe a la provincia de Acadia, de la que forma parte, y que comprende Nuevo Brunswick y Nueva Escocia. Colonizada muy pronto por Francia en 1604, la Acadia tuvo numerosos problemas por su vecindad con los ingleses. Las grandes perturbaciones provocadas por el tratado de Utrecht, que la cedió a Inglaterra en 1713, dispersaron a los acadianos por toda la América del Norte, uno de cuyos descendientes fue la colonia de bayous en las proximidades de Nueva Orleans.

Parque nacional de Acadia
En las lejanas Rocosas, la tranquila superficie del lago refleja las dispares
laderas de la montaña y los bosques de coníferas
La región granítica cubierta por el parque es muy antigua. Hace varios cientos de millones de años, la región estaba cubierta por el mar; los sedimentos acumulados en el fondo del agua se levantaron y después fueron allanados por la erosión. En el Pleistoceno, hace aproximadamente dos millones de años, la zona se encontraba cubierta por hielos de cerca de 1600 m de espesor. La acción de los glaciares originó las formas particulares del relieve: rocas pulidas y acanaladas por la erosión, colinas redondeadas, fiordos y lagos. Otro fenómeno igualmente importante, la gelifracción, hace estallar las rocas, que se fragmentan bajo el efecto del congelamiento del agua contenida en las fisuras y cuyos bloques se desprenden al pie de la formación rocosa. Por último, a lo largo de las costas, el mar rompe el granito en bloque y recorta el litoral.

La cima del monte Cadillac (466 m) ofrece una vista insuperable de la isla Mount Desert y del parque, cuya vegetación predominante es el bosque de pinos y de abedules.